YA NO ME GUSTA

February 8th, 2010

Estábamos en una fiesta de cumpleaños cuando le pregunté qué tal le iba de curro en los últimos tiempos. Me dijo que había hecho alguna entrevista y que había muchas posibilidades de que le saliera algo próximamente. Sin embargo, tras un momento de silencio, añadió:

-Pero me he dado cuenta de que ya no me gusta.

Yo le pregunté por qué y me explicó que se había dado cuenta, en los últimos trabajos que había hecho, que ya no le llenaba, que lo hacía sin ganas, que no disfrutaba. No disfrutaba del trabajo cuando lo tenía, ni mucho menos disfrutaba del tiempo de espera entre un trabajo y otro. Le dije que igual se debía a que había tenido poca suerte en estas últimas ocasiones, pero simplemente se encogió de hombros mientras decía que prefería dedicarse a hacer otras cosas… aunque no sabía a qué cosas en concreto.

Yo he escuchado tantas veces esta historia a tantos amigos en los últimos meses que me pregunto si la treintena será la década de la reinvención.

MÚSICA DOMINGUERA

February 7th, 2010

Bajo el nombre de Sash!, el DJ y productor alemán Sasha Lappessen coleccionó varios éxitos en las pistas de baile europeas a finales de los años 90. Su primer gran éxito fue “Encore une fois”, al que siguieron otros como “Ecuador” o “La primavera”. Eran temas facilones y pegadizos. En mi opinión, son todos bastante olvidables, menos esta canción de 1998: “Mysterious Times”, una de mis favoritas de aquel año y que tiene cierta complejidad y profundidad ausentes en los demás temas de Sash!

Sash! consiguió publicando algunos sencillos durante los años siguientes, como “Ganbareh”, pero su fórmula fue agotándose poco a poco. Como curiosidad, es el único artista que ha tenido sencillos en la lista inglesa cantados en cuatro idiomas diferentes. Por su parte, la vocalista del tema de hoy, la británica Tina Cousins, publicó después varios sencillos y discos en solitarios, alcanzando gran éxito en Australia. Suyo es el tema “Pray”, que seguro que conocéis.

UP IN THE AIR

February 5th, 2010

Up in the sky

Ayer comencé la temporada de los Oscar viendo “Up in the air”, la nueva película de Jason Reitman. Seis nominaciones ha conseguido este título en las categorías de película, dirección, guión adaptado, mejor actor (George Clooney) y por duplicado en la de mejor actriz secundaria (la estupenda Vera Farmiga y Anna Kendrick). Con el tiempo este detalle anecdótico apenas será mencionado, pero la película podrá ser recordada como un análisis de estos tiempos de crisis económica, social y humana.

“Up in the air” cuenta la historia de Ryan Bingham, un hombre maduro (pero muy bien conservado: es George Clooney) que trabaja en una empresa que se dedica a despedir empleados de terceros negocios. Bingham se pasa la mayor parte del año volando de una ciudad a otra de Estados Unidos, mandando a gente al paro sin la menor empatía y dando conferencias sobre motivación personal. Su principal objetivo en la vida es acumular puntos en su tarjeta de American Airlines (hay veces que la película parece un publireportaje de esta compañía aérea, de Hilton y de Hertz). ¿Es una existencia vacía y hueca? Puede, pero a Bingham le encanta su vida. Hasta que conoce a una mujer y se tiene que enfrentar a un posible cambio en el sistema laboral de su empresa… Pero estamos en una película que quiere ser realista y los caminos de Hollywood no sirven para este guión.

Quizás no sea una película perfecta, pero sé es de las que te dejan pensativo un buen rato. Los protagonistas de la película viven en el mundo de las salas VIP de los aeropuertos, volando en primera clase, alojándose en habitaciones de hoteles tan lujosos como anodinos y conduciendo grandes coches de alquiler. Ese mundo, comparado con las empresas en quiebra que visitan y las oficinas destartaladas y semidesiertas que se ven en la película, se revela como un paraíso artificial, un lugar alejado de un mundo real en crisis y de un sistema económico que se viene abajo. ¿Qué pasará cuando ya no quede gente a la que despedir? ¿Hasta qué punto nos encerramos en los lujos y las comodidades para no ser conscientes de lo que está pasando a nuestro alrededor, de la realidad de la gente que pierde sus trabajo y a la que se intenta consolar con frases de ánimo tan formulaicas como huecas?

La otra pregunta que me hice al salir del cine es cuándo llega el momento en que te das cuenta de que te conformas con la vida que llevas y si eres consciente del mismo. Me parece que no…

CUESTA DE FEBRERO

February 3rd, 2010

Después de las compras de Navidad, mis paseos por las rebajas para renovar el armario y la subida de la retención del IRPF, he decidido inaugurar el mes con un slogan sencillo pero claro y directo:

En Febrero, gastos cero.

Lo cual significa ser un poco más inteligente a la hora de comprar, no dejar que los alimentos perecederos perezcan, olvidarme de que existen las tarjetas de crédito, convertir Amazon en un “sitio indeseable y repleto de troyanos que se introducen subrepticiamente en tu cartera para vaciarla” y renunciar a algún que otro capricho.

No debería de ser tan difícil. Pero luego llega fin de mes y te das cuenta de que no has ahorrado nada. Claro, que hay tantas cosas en la vida que no deberían ser tan difíciles de hacer y luego cuestan horrores…

EVOLUCIÓN

February 1st, 2010

Un escaner nuevo, un paseo por el baul de los recuerdos para recuperar viejos pasaportes, pases de prensa y tarjetas universitarias, un poco de tiempo libre, menos vergüenza y éste es el resultado.

Mural

Por alguna extraña razón, he vuelto a ser tan rubio como cuando iba al parvulario.

De la horrible epoca adolescente, afortunadamente, apenas conservo fotos de carnet. Ardieron accidentalmente.

Y a ver quién adivina cuál fue la foto que acabó en el carnet de conducir, cumpliendo la ley de Murphy que indica que será siempre aquella en la que salgas lo más feo posible.

MÚSICA DOMINGUERA

January 31st, 2010

En 1989 un productor belga llamado Jo Bogaert publicó un single de música house bajo el nombre de The Pro 24s llamado “Technotronic”. Más tarde lo volvió a lanzar, anadiéndole en esta ocasión un rap a cargo de Ya Kid K, quien por aquel entonces apenas tenía 16 años, y rebautizando como la canción “Pump the Jam”. El resto es historia.

Aunque Ya Kid K era la compositora de la letra y la cantante, en el video aparecía en su lugar una modelo congoleña llamada Felly Kilingi, quien no sólo no cantaba sino que tampoco hablaba una palabra de inglés. Fue en el videoclip del segundo single de Technotronic, “Get up (before the night is over)”, cuando el mundo conoció el rostro de la auténtica cantante del grupo.

“Pump up the jam” fue la primera canción de estilo House que consiguió llegar al gran público, alcanzando los puestos más altos de las listas de todo el mundo y abriendo el camino a otros muchos proyectos del mismo estilo. El disco de debut del grupo también alcanzó buenos cifras de ventas y la casette fue todo un éxito en las excursiones escolares de quien escribe estas líneas. Era primavera de 1990 y aunque los 90 sean los años del grunge y el britpop, no podemos negar que también nos pasamos gran parte de la década bailando.

EGO

January 28th, 2010

Anoche vi la final de Gran Hermano 11, una edición que me ha gustado bastante más que las anteriores. Ganó Ángel por un amplio margen. Pero lo mejor de la final fue una frase que dijo Mercedes Milá, que se mueve por el plató con una naturalidad envidiable y un entusiamo por el formato del que deberían tomar nota muchos otros presentadores que se limitan a poner el piloto automático. Poco después de un video que reunía grandes momentos de la Milá grabados en las pausas del programa, ella amenazó en broma con quedarse callado y no decir nada, retando al equipo a ver qué iban a hacer entonces sin ella. Acabó diciendo: “Soy presentadora, soy totalmente egocéntrica”.

Seguramente, sea una de las cosas más sinceras que jamás se hayan dicho en ese programa de televisión.

La humildad y la sencillez son grandes virtudes, pero tener un gran ego a prueba de bombas es una de las claves para triunfar en determinadas profesiones. Muy pocos lo confesarán abiertamente, pero un amplio porcentaje de alumnos de Ciencias de la Información sueñan con ser estrellas, estar delante de las camaras o detrás del micrófono, o que, por lo menos, su nombre aparezca acompañando al artículo de portada de la revista. Los conceptos de fama, prestigio y éxito terminan por mezclarse y confundirse. Puede que este deseo revele grandes inseguridades y temores personales, pero si realmente se quiere hacer realidad, lo mejor es creérselo, tener poco sentido del ridículo y no tener miedo a quedarse corto. En televisión es mucho más fácil infraactuar que sobreactuar. Y la sobreactuación es tan divertida… Si luego tienes talento, ángel, gracia, imagen, suerte o algún padrino poderoso, el mundo será tuyo.

Aunque también puede pasar que trabajes durante meses en una radio o una televisión local y te des cuenta de que la única que se da cuenta de que eres tú quien lee las noticias o locuta los reportajes sea tu madre -y hasta ella termina dejándola de dar importancia a las pocas semanas-. Entonces te percatas de lo trivial y absurdo que es el concepto de fama… Auténticos famosos en este mundo hay cuatro, y de estos cuatro, tres serán olvidados en un tiempo más corto del que puedan imaginar.

Además, ahora, con todas las redes sociales a nuestro alcance, todos somos famosos en nuestros pequeños universos.

HOMBRES LOCOS

January 26th, 2010

Mad Men

A nadie le cuento nada nuevo si digo que “Mad Men” es una serie brillante, que colecciona premios y buenas críticas. A mí me han bastado seis episodios para darme cuenta de que los merece. La historia de Don Draper y los hombres locos -y las mujeres- que rodean al director creativo de una agencia de publicidad a comienzos de los años 60, me ha conquistado. La realización es sobria y elegante, la ambientación es excelente, los actores son impecables y los guiones están llenos de detalles interesantes y van construyendo a los personajes poco a poco, dandoles profundidad con calma, añadiendo con sutilidad nuevos matices y conflictos en cada episodio.

Hay dos cosas que me gustan especialmente de la serie. Me gustan los datos históricos sobre la época en la que está ambientada la serie y las referencias a la manera de trabajar de los publicistas de la época. Es como repasar algunas asignaturas de la carrera. En el primer episodio hablan de algo que ahora nos resulta inverosímil como el hecho de que el tabaco era anunciado por médicos que alababan las bondades de una determinada marca para la salud. En Comunicación Institucional nos contaron que también lo anunciaban cantantes de ópera que contaban que les despejaba los pulmones y les “calentaba” la voz. Cuando años después esos artistas empezaron a enfermar de cánceres y enfisemas varios, las tabaqueras intentaron lavar su imagen inviertiendo en clínicas y laboratorios que investigaran esas enfermedades. Sí, amigos, como dice el tópico, la publicidad es un mundo sin alma… o que sólo intenta hacer que la realidad sea más bonita, todo depende de como se mire. A la larga, la mejor estrategia de comunicación es decir la verdad.

La otra cosa que me gusta de la serie es el análisis de la sociedad de la época. Como en “Revolutionary Road” o “Lejos del Cielo”, la vida cotidiana de sus protagonistas es aparentementa perfecta. Visten con pulcritud y elegancia, viven en bellas casas unifamiliares amuebladas con los electrodomésticos más modernos, los niños juegan felices en sus verdes jardines… Y sin embargo, toda esa perfección esconde un lado siniestro que a veces sale a la luz. Vista desde el siglo XXI, la sociedad estadounidense de los años 50 nos parece claramente clasista, racista y machista y no nos extraña que los 60 fueron años turbulentos, revolucionarios y contraculturales. Tanta presión interna tenía que acabar estallando por algún sitio. Pero esto nos parece lógico visto con perspectiva: los hombres y mujeres de “Mad Men” viven felices en su mundo, convencidos de que su sociedad es la más perfecta jamás alcanzada por el ser humano. ¿Viviremos nosotros igualmente cegados respecto a nuestro tiempo?

CHOCOLATA!

January 25th, 2010

Los Reyes Magos me trajeron estas Navidades una fuente para chocolate a través de mi hermano. Hace un par de semanas di una merienda en casa para estrenarlo. Fue un fracaso, ya que no conseguí hacer el chocolate. Compré uno de Nestlé “fácil para fundir” que, supuestamente, se derretía con un par de minutos de microondas. Yo obedecía las instrucciones y sólo conseguí carbonizado de chocolate… En resumen, un asco. Aunque las galletas y las fresas que iban a acompañarlo fueron devoradas con gusto por los asistentes.

Después de hacer lo que tenía que haber hecho desde el principio -preguntar a mi madre cómo se hace el chocolate a la taza-, este domingo volví a intentarlo. Esta vez compré un chocolate Valor de toda la vida, lo calenté con leche hasta que se derritió y el olor a chocolate rico lleno toda mi cocina. Puse en marcha el aparato y, alehop, surgió en mi salón un rico surtidor de líquido hipercalórico. Lo celebré con un bonito video.

Y así, de paso, jugué por primera vez en mi vida con el Windows Movie Maker. Tiembla, James Cameron!

MÚSICA DOMINGUERA

January 24th, 2010

Seguimos bailando. Hoy con “Things can only get better”, una canción que consiguió ser número 1 en la lista de sencillos británica durante cuatro semanas en enero de 1994. A diferencia de otros proyectos de música de baile de la época, D:Ream era un grupo de verdad con un auténtico cantante al frente. Por eso quizás transmiten cierta autenticidad y un toque de pop clásico que no eran muy habituales por aquel entonces en las pistas de baile.

A esta canción le tengo un cariño especial porque 1993 fue un año especialmente difícil para mi familia y agradecía que con la llegada de 1994, la radio me recordara que las cosas sólo podían ir a mejor. A mi madre también le gustaba y solía subir el volumen cuando íbamos en el coche y la ponían por la radio. Años después, cuando me enfrento a algún problema suelo canturrearme mentalmente el estribillo y la inyección de optimismo es automática.

Y por supuesto, está en Spotify.