Archive for the ‘Cosas Interesantes’ Category

MÁQUINAS DE COSER Y RASCACIELOS

Thursday, June 17th, 2010

Isaac Merritt nació el 27 de octubre de 1811 en Pittstown, un pequeño pueblo situado en el estado de Nueva York. Su primera vocación fue la de ser actor, creando su propia compañía a pesar de que los críticos no le consideraban, ni de lejos, un buen intérprete. Su otra pasión, seguramente, fueron las mujeres: a lo largo de su vida tuvo dieciocho hijos con cuatro mujeres diferentes e incluso llegó a ser acusado de bigamia. Para poder alimentar a tanta boca, Isaac Merritt tuvo que recurrir a su ingenio para desarrollar inventos, algo que se le daba notablemente mejor que la actuación: en 1851 patentó un sistema que hacía de las máquinas de coser artilugios mucho más seguros, sencillos y fáciles de producir. Puede que con el nombre de artístico de “Isaac Merritt” no pasara a la historia, pero con su nombre completo, Isaac Merritt Singer, sí que lo hizo. Preguntad a vuestras abuelas.

A su muerte en 1875, el señor Singer dejó a sus herederos una fortuna de catorce millones de dolares. Podríamos seguir contando historias de sus descendientes (una de sus hijas se casó con un príncipe europeo homosexual mientras ella mantenía romances con diversas mujeres como la escritora Violet Trefusis y patrocinaba como mecenas a varios músicos vanguardistas; otro de sus hijos fue amante de la bailarina Isadora Duncan, una de sus nietas fue directora de la edición francesa de Harper’s Bazaar…), pero vamos a contar una de la empresa que fundó: The Singer Manufacturing Company.

A principios del siglo XX, Singer era una de las principales compañías industriales del mundo y sus directivos decidieron levantar una sede a su altura. Y no se quedaron cortos: en 1908 se terminó la construcción del Singer Building, diseñado por el arquitecto Ernest Flagg. Con sus 47 plantas y 187 metros de altura, no sólo era el rascacielos más alto de Nueva York, sino que era el edificio más alto del mundo.

Singer Building

Aunque pronto perdió el título de edificio más alto del mundo, la silueta de su estilizada torre seguía destacando entre los rascacielos de Nueva York.

Edificio Singer

Por supuesto, el interior del edificio estaba a la altura de la riqueza de la empresa que había encargado su construcción. Como otros rascacielos de la época, su apariencia recordaba a los palacios de antaño.

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En 1967, los propietarios del edificio decidieron que se había quedado obsoleto y mandaron derruirlo. Estas imágenes corresponden a las obras de demolición en el interior de la torre.

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El edificio Singer tiene el honor de haber sido el edificio más alto jamás demolido pacíficamente (las Torres Gemelas y la torre de telecomunicaciones Avala de Belgrado han sido las construcciones más alta destruidas en atentados terroristas y acciones bélicas). Es un honor dudoso, ya que seguramente muchos neoyorquinos preferirían que este rascacielos hubiera sido conservado. Sobre todo, si vemos el que se levanta ahora donde se encontraba el edificio Singer: el One Liberty Plaza.

One Liberty Plaza

El señor Singer debe estar removiéndose en su tumba desde entonces… En ocasiones, conviene pensárselo dos veces antes de deshacerse de ciertas cosas.

(Muchas más fotos de este rascacielos en su artículo de la Wikipedia)

THIS PLACE IS DEATH

Thursday, May 20th, 2010

En este planeta hay miles y miles de islas. De hecho, incluso los continentes podrían ser considerados islas gigantescas, ya que están rodeados por los océanos. Como ha dicho algún estudioso, nuestra planeta, en vez de Tierra, debería llamarse Agua. Tres cuartas partes de la superficie terrestre están cubiertas por mares… y en medio de ellos emergen las islas. Desde la antigüedad se pueden rastrear leyendas y mitos sobre islas misteriosas, mágicas o habitadas por seres monstruosos o maléficos. Por ejemplo, en el Mediterráneo se encontraba la isla Eea, donde habitaba la hechicera Circe, que convirtió en cerdos a los compañeros de Ulises. Las leyendas cuentan que en la muy real isla de Creta estaba el Laberinto del Minotauro. Durante la Edad Media se creía que al norte del Océano Atlántico, a seis días de travesía de las islas británicas, se encontraba la isla de Thule, donde el sol nunca se ponía en verano. Ocultistas decimonónicos se entusiasmaron con la historia sobre la Atlántida que relataba Platón en sus textos y dedicaron tiempo y esfuerzo a buscar los restos de ese continente perdido y de otros como Lemuria o Mu.

Pero la realidad puede ser tan fascinante y evocadora como la ficción. Por este blog ya han aparecido en otros momentos las islas Kerguelen, el atolón Palmyra, Svalbard o la isla de Pascua, pero aun existen muchas otras con historias interesantes. En 1883, un pequeño volcán situado en la isla Krakatoa, en el Estrecho de Sonda, saltó por los aires tiñendo de rojo los atardeceres de todo el mundo durante meses… y haciendo que la luna se viera de color azulado durante dos años. En esa misma región del planeta, en la isla de Flores, paleontólogos anunciaron en 2004 el descubrimiento de restos fosilizados de una especie humana que no superaría el metro de altura. En el Atlántico Sur se encuentra el archipiélago de Tristan de Cunha, considerado el lugar habitado más inaccesible del planeta. Más alejada del mundo está la “vecina” Isla Bouvet, perteneciente a Noruega. Es el punto de tierra firme más aislado que existe, ya que no hay ninguna otra isla o continente en 1.600 kilómetros a la redonda.

Incluso hay islas fantasma. Como cuenta la Wikipedia, “algunas cartas de navegación de la Armada de Chile han descrito una serie de rocas, arrecifes e islotes en el Pacífico Sur, ubicados frente a las costas de Chile y que han sido reportados por navegantes a lo largo de más de un siglo. Como las exploraciones en su búsqueda no han dado con ellos, los puntos son mantenidos en las cartas como alertas de peligro para la navegación”. Una de ellas sería la Isla Podestá, supuestamente descubierta por un marinero italiano en 1879 sin que haya vuelto a ser localizada desde entonces (no puedo dejar de comentar que el marinero italiano se apellidaba Pinocchio… es decir, Pinocho). Otra isla fantasma sería la Isla Bermeja, que estaría situada a cien kilómetros al norte de la península de Yucatán y que aparece en mapas de la zona desde el siglo XVI. En caso de existir realmente, generaría a favor de México un mayor espacio marítimo, ampliando su soberanía en una zona con grandes yacimientos de petróleo.

La antes mencionada isla Bouvet tuvo también una compañera fantasma a 150 kilómetros al Noreste: la isla Thompson. Fue descubierta en 1825 y avistada de nuevo 68 años después. Sin embargo, en 1898 una expedición alemana con destino a la misma no pudo encontrarla: la isla había desaparecido. Se especula que pudo hundirse debido a una erupción volcánica. Pero también podría ser que alguien la hubiera movido… Por lo demás, también hay islas fantasma que han desaparecido y vuelto a aparecer en los mapas, como sucedió con las Islas Aurora, a unos 1.500 kilómetros al este de las costas argentinas, descubiertas por marinos españoles en 1762, no encontradas por posteriores expediciones británicas y localizadas otra vez en el siglo XX.

EL ARTE DE LOS LOCOS

Friday, May 14th, 2010

En mi pueblo vive un pastor que recoge cosas del vertedero, objetos de lo más variopinto como muñecos rotos, pedazos de vajilla, juguetes, electrodomésticos estropeados, ropa vieja… Con ellos va construyendo obras de arte que coloca en un prado junto a un carretil, en medio del campo. La sensación que provoca ver ese peculiar museo entre pinos y montañas es de extrañeza y desconcierto. Es como asomarse a las pesadillas, sueños y alucinaciones de la mente de su creador, una experiencia que puede producir tanto rechazo como fascinación.

Hablando el otro día sobre este hombre, yo aseguraba que algún día pasará por ahí algún especialista en “arte de los locos” (también llamado “arte bruto” o “arte marginal”) y descubrirá al viejo pastor. No sería la primera vez en que los supuestos delirios de un enfermo psiquiátrico o un artista autodidacta acaban sorprendiendo al mundo. Una campaña de publicidad hizo que todos descubriéramos a Justo Gallego, un hombre que lleva años construyendo una catedral en Mejorada del Campo.

Catedral de Justo Gallego

Justo Gallego no tiene conocimientos de arquitectura. De hecho, no tiene planos ni proyecto de obra. “Todo está en mi cabeza”, dice. Y añade que todo lo ha aprendido leyendo libros sobre catedrales y castillos. Pero no es el único arquitecto autodidacta que ha dejado su huella en el planeta.

RockGarden

En la ciudad india de Chandigarh, Nek Chand Sain empezó a recoger restos que encontraba en edificios demolidos para crear en medio del bosque un jardín secreto que reflejara su visión del mítico reino de Sukrani. Durante dieciocho años consiguió que las autoridades no descubrieran su obra, situada en un entorno protegido donde estaba prohibido construir. Cuando esto sucedió, en 1975, el jardín tenía ya una superficie de casi 50.000 metros cuadrados con templetes, kioskos, cascadas y cientos de esculturas hechas con materiales reciclados. La opinión pública salvó a su obra de la demolición y ha sido visitada desde entonces por doce millones de personas.

El palacio ideal

En el pueblo francés de Châteauneuf-de-Galaure vivía un cartero llamado Ferdinand Cheval. Un día cualquiera, en abril de 1879, se encontró una piedra cuya forma despertó algo en su imaginación. Al día siguiente, mientras hacía su ruta diaria en bicicleta, Cheval empezó a recoger las piedras que le gustaban para construir su palacio ideal. Durante más de dos décadas fue levantado muros y torreones salidos de una especie de fantasía de inspiración hindú, egipcia y bíblica. Cuando lo terminó en 1914, al saber que las autoridades no permitirían que fuera enterrado en él, Ferdinand Cheval dedicó otros ocho años a construirse un mausoleo en el cementerio local. Sus vecinos, lógicamente, le consideraban “el tonto del pueblo”. En 1969, el Ministerio de Cultura francés declaró su obra patrimonio nacional.

Torres de Watts

Al sur de Los Ángeles, en el distrito de Watts, vivía Simon Rodia, un emigrante italiano que trabajaba en la construcción. En 1921 comenzó a levantar en su tiempo libre una serie de torres a las que llamó “Nuestro pueblo” con metal, alambre, botellas de refresco, trozos de porcelana y otros objetos encontrados en la basura. En total, Rodia construyó un complejo de diecisiete torres, dos de ellas de más de treinta metros de altura. En 1954 terminó de construirlas y poco después, harto de enfrentarse a los vecinos que sospechaban que las torres eran antenas para comunicarse con el enemigo o algo peor, abandonó el lugar y se trasladó a otra localidad californiana llamada Rodríguez donde murió en 1965. La leyenda cuenta que no volvió a ver sus torres. Estas fueron declaradas en 1990 Monumento Histórico. ¿Por qué las construyó? “Tuve la idea de hacer algo grande y lo hice”, explicó Rodia en una ocasión.

The Owl House

En la localidad sudáfricana de Nieu-Bethesda, Helen Martins vivía en la casa que heredó de sus padres. En 1945, harta de llevar una vida aburrida, decidió transformar su entorno y comenzó a decorar obsesivamente su hogar, cubriendo las paredes de la casa con vidrio molido y levantando decenas de esculturas en el jardín. Muchas de ellas miran hacia el este, reflejando la fascinación que sentía su autora por la cultura oriental. A partir de 1964 comenzó a ayudarle en su trabajo un hombre llamado Koos Malgas. La relación entre Martins, blanca, y Malgas, negro, en la Sudáfrica del Apartheid, junto con las “extravagancias” de la dueña de la casa, no hizo más que aumentar las sospechas y el rechazo de sus vecinos. En 1976, después de décadas de exposición al vidrio molido, Martins empezó a quedarse ciega y se suicidó a los 78 años. La obra de su vida, la Casa del Búho, ha inspirado obras de teatro y películas, además de haberse convertido en un museo.

Son sólo algunas personas que, seguramente, decidieron ponerse a crear algo porque no sabían, no eran conscientes de que, según las normas del mundo, no podían hacerlo. Hay muchos más casos de “artistas locos” en la Wikipedia y en el blog de La Taberna del Mar, donde hay varias historias fascinantes.

AUTORRETRATO DE ROBERT CORNELIUS, 1839

Monday, February 22nd, 2010

Un día de octubre de 1839, en Philadelphia, en la calle octava, entre Market y Chesnut, Robert Cornelius salió del negocio familiar con los trastos necesarios para probar si su experimento funcionaba o no. Éste fue el resultado.

Robert Cornelius

Pocos meses antes, el francés Louis Daguerre había presentado un invento que permitía fijar las imágenes sobre una superficie: el daguerrotipo. El Gobierno francés le compró la patente y, a cambio de una pensión vitalicia para Daguerre, lo cedió al mundo como un regalo gratuito. La curiosidad por este descubrimiento se extendió rápidamente y no tardó en llegar hasta Estados Unidos. Uno de los que se sintió atraido por él fue el joven Robert Cornelius. Hijo de una familia de inmigrantes holandeses dedicada al negocio de las lámparas y los candelabros, Cornelius, junto con el químico local Paul Beck Goddard, desarrolló un proceso que reducía el tiempo de reacción a la luz de la placa de cobre con haluros de plata de una hora a algo menos de un minuto y permitiendo, por tanto, que la invención sirviera para retratar a personas. Su autorretrato es, casi seguramente, la primera fotografía de un ser humano que se conserva. Sin embargo, como la imagen salió descentrada, Cornelius prefirió utilizar una fotografía de su colega Goddard a la hora de presentar su hallazgo a la Asociación Filosófica Americana.

Pero puede que sea esa imperfección la que hace que la imagen parezca contemporánea. Como reflexionan en el texto donde descubrí esta historia, gracias al Tumblr de Virch, a pesar de que han pasado más de 170 años desde que se hizo esta foto, Robert Cornelius podría pasar por un fotógrafo de moda o un músico de ahora mismo. Parece una persona real, inmediata, como si la imagen tuviera el poder de disolver el más de siglo y medio que nos separan de ese momento. Hay algo de misterio y de magia en este daguerrotipo: quizás no estaban tan desencaminados los pueblos primitivos cuando decían que la cámara roba el alma del retratado.

COLORES IMPOSIBLES

Friday, December 11th, 2009

En nuestra retina hay unas celulas llamadas conos, que son las responsables de la visión en color. Existen tres tipos diferentes de conos, cada uno de ellos es sensible a la luz de una longitud de onda determinada, verde, roja y azul. El cerebro interpreta los colores a partir de la razón de estimulación de los tres tipos de conos. Ya aprendimos en Plástica que combiando unos colores con otros conseguimos nuevos colores. La combinación de estos tres colores: rojo, verde y azul es suficiente como para ver unos 20 millones de colores distintos.

Algunos animales tienen cuatro tipos de conos y pueden ver la luz ultravioleta. Se especula con que algunos humanos cuenten también con este cuarto cono, pero aun no se ha encontrado ningún caso claro que lo demuestre. También están los daltónicos, que no distinguen bien los colores por fallo de los genes encargados de producir los pigmentos de los conos. Así, dependiendo del pigmento defectuoso, la persona confundirá unos colores u otros. Sin embargo, pueden ver más matices del violeta que las personas de visión normal y son capaces de distinguir objetos camuflados, una virtud que fue aprovechada en su momento por el ejército americano y que se considera uno de los factores que ha convertido al ser humano en la especie de mamífero donde el daltonismo se da en un mayor porcentaje de individuos. (Daltónicos, sois los auténticos mutantes. El profesor Xavier os espera).

Sin embargo, nadie ha visto todavía un color imaginario… aunque podrían existir. Toda fuente de luz estimula, en mayor o menor medida, nuestros tres tipos de conos. Si apareciera una luz que estimulara únicamente uno de estos receptores, veríamos un color imposible: un verde más verde que cualquier verde, por ejemplo.

Algo parecido a lo que pasa si miras esta imagen fijamente durante 30 segundos.

Por supuesto, todo esto está sacado de la Wikipedia, gracias a un enlace a TvTropes.

Y ahora ya es viernes.

COSAS QUE HE APRENDIDO HOY

Tuesday, October 20th, 2009

Ayer volví a entrar en TvTropes y he vuelto a caer atrapado en sus redes. Cada artículo de esa web desarrolla un tópico narrativo con multitud de ejemplos desarrollados por los usuarios: Flanderization, Americanitis, Adaptation Decay, Animation Age Ghetto, Ermlicht Horrors… así hasta el infinito. Al igual que en Wikipedia, cada artículo hace referencia a otros conceptos que de desarrollan en otros artículos que hacen referencia a otros conceptos que de desarrollan en otros artículos… así hasta que las pestañas de Firefox empiezan a cobrar consciencia de sí mismas hasta el Segundo Advenimiento.

Whatever… Gracias a esa acumulación ingente de conocimientos absurdos, he descubierto la existencia de la Paradoja de Russell. Vamos a divertirnos rretorciendo cerrebros mientras nos hacemos la siguiente pregunta: “¿El conjunto de los conjuntos que no forman parte de ellos mismos forma parte de sí mismo?”. Vale, sí, parece un trabalenguas del estilo de los tres tristes tigres que comían trigo en un trigal, pero es más sencillo de lo que parece. Corto y pego de la Wikipedia, otra web de acumulación de conocimientos absurdos sí reconocida en los círculos académicos:

Supongamos un conjunto que consta de elementos que no son miembros de sí mismos. Por ejemplo, el conjunto de “ideas abstractas” es miembro de sí mismo porque el conjunto mismo es una idea abstracta, mientras que un conjunto que consta de “libros” no es miembro de sí mismo porque el conjunto no es un libro. Russell preguntaba (en carta escrita a Frege en 1902), si el conjunto de los conjuntos que no forman parte de ellos mismos forma parte de sí mismo. La paradoja consiste en que si no forma parte de sí mismo, pertenece al tipo de conjuntos que no forman parte de sí mismos y por lo tanto forma parte de sí mismo. Es decir, formará parte de sí mismo sólo si no forma parte de sí mismo. O como diría Alejandro Sanz, “cuando nadie me ve, yo puedo ser o no ser”.

La paradoja de Russell ha sido expresada en varios términos más cotidianos, el más conocido es la paradoja del barbero que se puede enunciar de la siguiente manera:

En un lejano poblado de un antiguo emirato había un barbero llamado As-Samet diestro en afeitar cabezas y barbas. Un día el emir se dio cuenta de la falta de barberos en el emirato, y ordenó que los barberos sólo afeitaran a aquellas personas que no pudieran hacerlo por sí mismas. Cierto día el emir llamó a As-Samet para que lo afeitara y él le contó sus angustias:

-En mi pueblo soy el único barbero. Si me afeito, entonces puedo afeitarme por mí mismo, por lo tanto no debería afeitarme el barbero de mi pueblo ¡que soy yo! Pero, si por el contrario no me afeito, entonces algún barbero me debe afeitar, ¡pero yo soy el único barbero de allí!

El emir pensó que sus pensamientos eran tan profundos, que lo premió con la mano de la más virtuosa de sus hijas. Así, el barbero As-Samet vivió para siempre feliz.

Moraleja: hazte el interesante y encontrarás el amor. O al menos, el matrimonio.

Otro día hablaré de los colores imposibles que, a pesar de ser imposibles, pueden existir teóricamente.

LAS ISLAS DE LA DESOLACIÓN

Wednesday, August 26th, 2009

Como ya sabéis, tengo un mapamundi en el baño y de vez en cuando me dedico a observarlo mientras hago otras cosas. Uno de los lugares que más me llaman la atención son las islas Kerguelen, perdidas en la parte inferior del océano Índico y dependientes de Francia.

Kerguelen

Así que decidí mirar en Wikipedia y pude ver que, aparte de estar perdida en medio de la nada, a unos 5000 kilómetros de distancia de Sudáfrica y a 2000 kilómetros de las costas de la Antártida, la isla principal tiene una forma curiosa.

La isla

A pesar de que tiene una superficie similar a la del País Vasco, el archipiélago Kerguelen está habitado por un centenar de científicos que viven ella sólo durante la época más cálida del año. Antes que ellos, la isla fue esquilmada por balleneros y cazadores de focas durante una parte del siglo XIX, época en la que también fueron visitadas por varias expediciones científicas para ver el tránsito de Venus sobre la superficie del Sol en 1874. En 1940, un barco de guerra alemán recaló en la isla durante varios días para hacer labores de mantenimiento, falleciendo uno de sus hombres en un accidente. Fue enterrado en este lugar y a su tumba se la conoce como la más meridional de la Segunda Guerra Mundial.

Afortunadamente, las colonias de focas y elefantes marinos se han recuperado durante las últimas décadas, compartiendo espacio con pingüinos y bandadas de albatros. Aunque los hombres ya no viven en ellas, sí que lo hacen los descendientes asilvestrados de sus animales domésticos: gatos, conejos y ovejas.

Su nombre oficial es el del capitán del barco que las descubrió en 1772, pero durante años se las conoció también como Islas de la Desolación. Puede que se deba al hecho de que llueve o nieva más de 300 días al año, a que la temperatura nunca supera los 10º (con mínimas que llegan a los -20º) o a que no crecen en ella ni árboles ni arbustos. Sólo crecen en ella herbáceas, musgos y líquenes, aparte de una especie propia de col muy rica en vitamina C. Los únicos bosques que existen son restos de troncos petrificados de épocas más cálidas.

De hecho, las islas Kerguelen son todo lo que queda de un pequeño continente de más de un millón de metros cuadrados que se formó cuando Gondwana se fragmentó hace 130 millones de años y que volvió a quedar sumergido por las aguas 110 millones de años después.

El mundo perdido

Estábamos buscando la Atlántida donde no debíamos.

LA ISLA

Friday, April 17th, 2009

En medio del Pacífico existe una pequeña isla con playas de arena blanca, lagunas de agua azulada, arrecifes de coral y altos cocoteros.

Playas Tropicales

Fue vista por primera vez en 1798 gracias a un sueño que tuvo el capitán del Betsy, Edmund Fanning, durante un viaje a Asia. Aquella noche, Fanning tuvo extrañas pesadillas y se despertó sobresaltado en varias ocasiones. Cuando le sucedió por tercera vez, mandó al timonel echar el ancla. Al salir el sol, descubrieron que el barco se encontraba a menos de una milla de los arrecifes del atolón. Si no se hubieran detenido, habrían chocado contra ellos y habrían naufragado. No ocurrió lo mismo con el Palmyra, que en 1802 encalló en la isla. Fue la primera vez que aquellas playas fueron pisadas por occidentales.

Durante años la isla permaneció deshabitada hasta que, durante la Segunda Guerra Mundial, se construyeron varias bases, estaciones especiales, un embarcadero y una pequeña pista de aterrizaje. En 1962, el ejército estadounidense trasladó al lugar a un equipo constituido por una cuarentena de personas para realizar pruebas y experimentos secretos relacionados con armamento nuclear.

Aeropuerto Dharma

En los años 70 la isla fue abandonada por los militares y sólo recibió visitas esporádicas de navegantes atraidos por los rumores sobre sucesos paranormales, así como por historias que hablaban de tesoros escondidos por barcos piratas y de aviones misteriosamente estrellados en sus playas. En 1974, la isla saltó a los titulares debido al asesinato de dos turistas, un hecho que aumentó su leyenda de territorio maldito. En los 90, la isla fue comprada por un particular y durante ocho años sólo vivió en ella una persona, encargada de vigilarla. Actualmente, la isla ha sido escogida por una organización ecologista estadounidense para que un grupo de científicos haga en ella diversos estudios sobre el calentamiento global y la desaparición de los arrecifes coralinos.

La isla

Esta isla es Palmyra, un atolón de unos doce kilómetros cuadrados, situado en el Pacífico, entre Hawaii y Samoa. Es un territorio perteneciente a Estados Unidos, aunque no está organizado por ninguna ley y depende directamente de Washington. Si miráis en Wikipedia, no he tenido que inventarme nada para embellecer la historia. Al final, va a resultar que los guionistas de “Lost” se han inspirado en hechos reales… ¿Organizarán viajes para conocerla?

ATROPADO EN LOS TROPOS

Wednesday, March 11th, 2009

Navegar por Internet es una aventura. El océano de la blogosfera tiene muchos rincones que no figuran en los mapas y a veces uno descubre webs paradisiacas y que le atrapan como un buen libro. Ayer entré en la página del Guionista Hastiado y lei su último artículo, en el que hace referencia al ya mítico episodio de “Extras” en el que Kate Winslet se interpreta a sí misma en el papel de una actriz que hace una película sobre el Holocausto. Ésta es la conversación que mantiene con uno de los extras:

-(…)Ne gustaría añadir, que creo que está realizando una labor encomiable. Usar su fama para mantener vivo el mensaje sobre el Holocausto.
- Dios, no lo estoy haciendo por eso. No creo que necesitemos más películas sobre el Holocausto, ¿verdad? O sea, ¿cuántas ha habido? Lo entendemos, fue triste, sigamos adelante. No, lo hago porque me di cuenta que si haces una peli sobre el Holocausto, ganas un Oscar seguro. Me han nominado cuatro veces, nunca gané. Y todo el mundo va diciendo, “¿Por qué la Winslet no ha ganado ni uno?”

Hablando de los Chistes Premoritorios, un comentarista hacía referencia a una web donde están listados muchos más hechos en la ficción que después se han hecho realidad. Así fue como llegué a TvTropes, una web que hace listados y clasificaciones de todos los tópicos, arquetipos y elementos narrativos que a uno se le pueda ocurrir en cine, televisión, comic, literatura, juegos de ordenador, animación occidental, manga, animé y, por supuesto, la vida real. Es decir, horas y horas de lectura y diversión inagotable con artículos con nombre como “¡Todo es mejor con Dinosaurios!” (relacionado con “En algún lugar, un paleontólogo está llorando”), “Ikea Erotica”, “Los coches de las películas funcionan con nitroglicerina” o la veintena o más de categorías de personajes homosexuales que hay listadas, desde la Mascota Homosexual hasta el Hetero Gay, pasando por el Marinero, el Camp, el Flamboyante y el Conejito de Gimnasio (soy fan de la traducción literal).

Gracias a la web, he descubierto cuál es la Regla 34 de Internet que indica que cualquier película, serie, comic, libro o videojuego que alcance cierta popularidad acabará teniendo su derivación pornográfica, desde Zelda hasta la Guerra de las Galaxias, pasando por Pokemom (con las 493 especies de Pokemon, para ser exactos), Harry Potter, películas de Disney, Transformers y la Biblia… Sí, historias de amor y sexo entre Jesús y Judas que convierten en cuentos inocentes los relatos de slash (muchas veces escritos y consumidos por público femenino… estos depravados heterosexuales) que emparejan a Angel con Spike, a Mulder con Alex Krycek, a Harry Potter con Draco Malfoy, a Clark Kent con Lex Luthor, a Nathan y Peter Petrelli, a los hermanos de “Supernatural”… Definitivamente, estoy condenado a arder en el infierno.

WIKIMANIA

Thursday, March 5th, 2009

Lo confieso: soy adicto a Wikipedia. Aunque al principio desconfiaba de su credibilidad, poco a poco me ha ido convenciendo. A la hora de obtener información sobre canciones y grupos musicales, por ejemplo, es muy eficaz y completa. También está muy al día en cuestiones de Astronomía. De todas formas, reconozco que lo que más me gusta es descubrir historias curiosas de las que no tenía ni idea, enlazando de página en página gracias al azar y la casualidad. Eso sí, casi siempre es mejor leer la versión en inglés que la española, que, para muchas artículos, ni siquiera existe.

Hace unos días, a través de la web de Tecnología Obsoleta, caí en este curioso listado: Lista de Muertes Inusuales, no apto para espíritus sensibles. Aunque, en realidad, es bastante más desasosegante el Listado de Desapariciones Misteriosas. Entre ambos se puede descubrir la inspiración oculta detrás de varias películas y episodios de series como CSI, Six Feet Under o Expediente X. Entre todas las historias que hay recogidas, me quedo con la de Louis Le Prince, el verdadero inventor de la cámara cinematográfica y que en octubre de 1888 rodó la primera película que se conserva: “Roundhay Garden Scene”. Dura dos o tres impactantes segundos.

Louis Le Prince nunca pudo hacer una exhibición pública de su trabajo porque desapareció sin dejar rastro. La última vez que se le vio fue el 16 de septiembre de 1890, en la estación de Dijon, donde se supone que debía coger el tren a París. Aun no se sabe qué le sucedió. Se ha barajado la posibilidad de que se suicidara, fuera asesinado por su hermano o por un competidor que quería impedirle que patentara su invento o que desapareciera voluntariamente con su amante homosexual y muriera en Chicago en 1898. Para completar el misterio, en 2003 apareció en los archivos de la Policia parisina una foto de 1890 de un ahogado que se parece mucho a Louis Le Prince. Como diría mi profesor de Guión, “aquí hay una historia”.