Como ya dije hace unos días en los comentarios, me sorprende mucho leer, en la prensa, cosas como ésta:
“Los médicos avisaron a Palin de que existía un elevado riesgo de que su hijo menor, Trig Paxson, naciera con síndrome de Down. Rabiosa oponente del aborto, Palin decidió tener el niño. “Mi marido y yo somos contrarios al aborto. Ambos entendemos que cada vida inocente tiene un gran potencial”, dijo en abril”. (El País, 30 de agosto).
“El más pequeño, Trig Paxson, nació el pasado 18 de abril, y tiene síndrome de ‘Down’. A pesar de que Palin lo supo gracias a las pruebas preparto, decidió dar a luz, pues es una firme oponente al aborto”. (El Mundo, 29 de agosto)
Lo que más me sorprende es ese trasfondo que sugiere que sólo una antiabortista radical tendría un hijo con síndrome de Down, ya que cualquier mujer con dos dedos de frente habría optado por interrumpir su embarazo. De hecho, los datos parecen indicarlo (”La incidencia del síndrome de Down ha descendido de 14,8 a 8,2 casos por 10.000 bebés. El descenso obedece al diagnóstico prenatal y a la posibilidad de interrumpir los embarazos.”, El Pais, 19 de agosto de 2004). Y a mí, personalmente, es algo que me produce escalofríos, aunque sólo sea porque una de las mejores amigas de mi madre tenga una hija con síndrome de Down y no creo que su vida haya sido menos digna que la de cualquier otra persona. Puede que haya sido diferente, pero eso no la hace ni mejor ni peor.
Pero que piense esto no supone que quiera lapidar a todas las mujeres que optan por abortar ni obligar a nadie a que haga lo que no quiere hacer. De hecho, creo que el Estado está obligado a defender y regular el derecho de las personas que opten por el aborto. Al fin y al cabo, el Estado debería dedicarse a proporcionar a la población los mecanismos adecuados para ejercer libremente sus creencias, deseos e ideologías, sean las que sean, siempre que no vayan contra las libertades y los derechos humanos de los demás, claro. Cuantas menos cosas nos vengan impuestas, mejor.
Y como esto ha quedado demasiado serio y muy poco Pop, vamos a reirnos de la Palin.
Y hago un corta y pega de la selección de mejores momentos del vídeo que ha hecho “El País”
- Hillary Clinton: “Creo que la diplomacia debería ser el núcleo de la política exterior”. Sarah Palin: “Y yo puedo ver Rusia desde mi casa”. H. C.: “Yo defiendo que el cambio climático está causado por el hombre”.S. P.: “Y yo que es simplemente Dios abrazándonos más fuerte”. H. C.: “No estoy acuerdo con la doctrina de Bush”. S. P.: “Y yo no sé qué es eso”.
- S. P.: “Creo que todas las mujeres estarán de acuerdo en que, al margen de nuestra orientación política, ya es hora de que una mujer llegue a la Casa Blanca”. H. C.: “No. ¡Es mi hora! ¡Se supone que es mi hora! Quiero añadir algo. Yo no quería que una mujer fuera presidente. Yo quería ser presidente, y da la casualidad de que soy mujer. No quiero que compares tu camino a la Casa Blanca con el mío. Yo he arañado, me he arrastrado por el barro y por alambradas, y tú simplemente te deslizaste en tu trineo con tu banda de reina de belleza y tus gafas a lo Tina Fey”.
- S. P.: “Así que invito a los medios de comunicación a que no caigan en un comportamiento sexista durante las próximas seis semanas”. H. C.:”Aunque no es nada sexista cuestionar las credenciales de una política. Por favor, pregúntenle a ésta por los dinosaurios. Así que invito a los medios a que le echen un par. Y si no los tienen, les presto los míos”.
Estaría bien que le preguntaran a la Palin por los dinosaurios… eso sí que provocaría hilaridad descojone a mogollón. Porque ya sabéis que son huesos que ha puesto Dios en la Tierra para probar nuestra fe, ¿no? O restos de animales que no cabían en el Arca de Noé y murieron ahogados en el diluvio.