HACIENDO CUENTAS
Tuesday, March 31st, 2009El momento más duro para una cuenta corriente no es el final del mes, sino los cinco primeros días. Acabas de cobrar tu sueldo y te sientes “rico” de nuevo, cuando, zas, llegan las cuotas de la hipoteca, el recibo de la Comunidad, los gastos de teléfono, la factura del gas, la lotería de la compañía eléctrica…. por no hablar de los sustos que te puede dar la tarjeta de crédito si has perdido la cuenta de todas las veces que has echado mano de ella a lo largo del mes. Entonces te das cuenta de que la vida no es una sitcom, sino que es una partida de Monopoly en la que nunca ganas el segundo premio de belleza ni el de las palabras cruzadas. Y por supuesto, la banca nunca tiene un error a tu favor y te da veintemil lereles. De todas formas, hay que reconocer que en la vida real no se va tan fácilmente a la cárcel…
Lo malo es que las noticias que salen en los periódicos no contribuyen a disminuir esta sensación de estar sumergido en una inmensa partida de Monopoly. Ahora se intervienen cajas y se habla del fantasma de la deflación. Yo no entiendo nada, ¿no deberíamos estar contentos de que el precio de las cosas bajara? Lo que sí entiendo es que la gente que tenga disponibilidad de dinero en efectivo ahora mismo o estabilidad laboral asegurada ahora debe de estar haciendo su agosto. O más bien, “la madre de todos los agostos”.

